La importancia de la Propiedad Intelectual para las empresas

PUBLICACION - BOGOTÁ -> 2020-06-18

¿Por qué un consumidor que se enfrenta a dos productos de similares o idénticas características y calidades preferiría comprar uno más caro? La respuesta está en el elemento diferenciador que proporciona la Propiedad Intelectual.




Cautivar al consumidor y generar fidelidad es uno de los principales objetivos que debe tener una empresa para mantenerse activa y seguir creciendo. Capitalizar esa fidelidad es uno de los beneficios que la Propiedad Intelectual puede otorgar a las empresas.

Uno de los activos de la propiedad intelectual son las marcas: signos que distinguen productos o servicios y que hacen que el consumidor reconozca su origen empresarial. Cuando un consumidor reconoce la marca de una empresa, asociará a dicha marca ciertos estándares de calidad y otros atributos propios de la empresa, lo que lo llevará a diferenciar su producto de otros competidores.

Ser diferente en el mercado es un ideal, pues de esta manera los productos o servicios de la empresa dejan de ser uno más del mercado y pasan a ser productos que el consumidor reconoce y valora, lo cual le permite al empresario generar mayores ingresos.

Por supuesto, mantener la buena imagen y reputación de la marca es otro gran reto que debe asumir el empresario, pues si bien puede generar mayor apego en los consumidores, éstos también pueden asociar una marca con estándares negativos de los cuales una empresa se querrá alejar. Las marcas son como la imagen de los famosos, puede ser afectada fácilmente y debe ser cuidada y protegida con mucha delicadeza.

Por esta razón, es importante no solo asumir esfuerzos comerciales y de mercadeo para mantener una buena imagen de la marca, sino tomar las medidas legales necesarias para asegurar su adecuada protección.

El primer paso es asegurarse de contar con el registro de la marca en aquellos países en los que la empresa tenga interés de participar, pues de no tenerlo, un competidor podría apropiarse de esta marca.

Es usual escuchar reclamaciones por infracción marcaria en contra de empresarios que no tuvieron la precaución de realizar una búsqueda y de registrar su marca.

Inclusive, antes de solicitar el registro de una marca y, por supuesto, de usarla en el mercado, es altamente recomendable que las empresas realicen una búsqueda de antecedentes marcarios, la cual tiene como objetivo identificar si hay marcas idénticas o similares al signo de interés. Esto le evita al empresario muchos dolores de cabeza, pues a través de estas búsquedas se podrá anticipar, con cierto grado de certeza, si el registro y uso de la marca podrá tener vía libre o si, por el contrario, ya hay marcas registradas que puedan constituir un obstáculo para la marca de interés.

Es más usual de lo que debería, escuchar casos de reclamaciones por infracción marcaria en contra de empresarios que no tuvieron la precaución de realizar una búsqueda y de registrar su marca.

En estos casos, estos empresarios que por desconocimiento o descuido no registraron su marca ni verificaron si su uso podía afectar los derechos de terceros, terminan perdiendo grandes sumas de dinero, no solo por tener que pagar indemnizaciones a causa de la infracción, sino también por todos los trámites que el empresario deberá realizar para cambiar su propia marca, perdiendo en muchas ocasiones material de mercadeo, presentación y empaque, que ya tenían creados antes de recibir la reclamación por infracción marcaria.

Por este motivo, al momento de crear empresa o de lanzar al mercado nuevos productos o servicios, es vital tener un rubro destinado a la propiedad intelectual, el cual no debe ser visto como un gasto, sino como la mejor inversión que pueda hacer el empresario; pues una buena marca, es capaz de generar excelentes ingresos y rentabilidad.

Otro activo de la propiedad intelectual que es supremamente importante para las empresas, pero que no es normalmente considerado por todas las empresas, es el activo compuesto por las obras protegidas por derecho de autor.

Tan solo pensemos en objetos de merchandising: productos comunes que los consumidores se animan a comprar por tener incorporadas imágenes, figuras o textos de reconocidas películas, canciones o libros, todas las cuales son obras protegidas por derecho de autor y que fueron licenciadas para su inclusión en estos productos.

Ahora bien, no solo las obras del talante de estas películas, canciones o libros son relevantes. Existen muchos empresarios con una gran cantidad de material protegido por derecho de autor que ni se enteran del valor que tienen dentro de sus empresas.

Por definición, una obra protegida por derecho de autor es toda creación con originalidad del ser humano, lo cual nos brinda un amplio espectro de qué se encuentra cubierto por el derecho de autor. Gran cantidad de aportes diarios de los empleados, como gráficas, estudios, análisis, desarrollos tecnológicos, diseños, entre otros, pueden ser fuente de capitalización si se explotan adecuadamente a través del derecho de autor.

Muchas empresas pueden tener una valiosa fuente de dinero y pueden estar perdiendo oportunidades por no identificar este material protegible. De hecho, ser conscientes de la existencia de obras protegidas por el derecho de autor, servirá para que el empresario tome las medidas contractuales y legales necesarias para adquirir estos derechos y poder explotar sus obras libremente y sin ningún riesgo.

En algunas ocasiones, no definir con anticipación cómo será la titularidad de ciertas obras protegidas por derecho de autor, e inclusive de ciertas invenciones protegibles por vía de patentes, conlleva a grandes pérdidas de dinero y a negocios infructíferos.

Contar con una asesoría adecuada y definir previamente cómo se regulará la propiedad intelectual de ciertas creaciones e invenciones, evitará futuras demandas o, inclusive, que un tercero se quede con los derechos que pudieron haber sido suyos, de haber regulado con anticipación la titularidad de la propiedad intelectual.

Por esta razón, es importante conocer los derechos de propiedad intelectual que rodean a cada emprendimiento, para que los empresarios sepan cómo proteger y sacarles mayor provecho a sus negocios.

No definir con anticipación cómo será la titularidad de obras protegidas por derecho de autor o de invenciones protegibles por vía de patentes, conlleva a grandes pérdidas de dinero y a negocios infructíferos.

Un buen acuerdo, es un buen augurio de futuras remesas e ingresos derivados de la explotación de estos activos de propiedad intelectual.

Un actuar preventivo y visionario, siempre tendrá mejores resultados tanto financieramente, como anímicamente. Evitar los conflictos es la mejor manera de evitar fugas de dinero innecesarias en su negocio.

Por Julián Ruiz, Abogado asociado del departamento de Marcas

Haga clic aquí para ver el artículo en la Revista Agenda


Contenido relacionado: